La experiencia que hice en el Instituto Jorge
Juan de Alicante ha
sido particularmente agradable y, para eso, tengo que agradecer a mi tutor
del Prácticum Ricardo Matas, el profesor por excelencia que todos los
alumnos desearían tener.
Inicialmente, le
pedí si podía observar y dar clase sólo en un curso de 1° o 2° de la ESO por el
hecho de que tenía miedo al impartir clases a alumnos más mayores. Sin embargo
él, viéndo mi inseguridad y querendo que yo aprendiera lo máximo, decidió llevarme
consigo a todas las clases que tenía que impartir en los diferentes cursos,
para luego darlas yo misma.